Esa «cajita» plástica

El ser humano no puede vivir sin la tecnología. Depende de ella, como el niño recién nacido depende de la madre para poder alimentarse. La tecnología avanza y la dependencia que crea en el ser humano va a la par.

Dentro de los medios de comunicación, la televisión nos inculcó la cultura de la imagen; la del primer plano, el plano detalle, el video-clip. Nuestros pensamientos abstractos los producimos masajeados por esa cultura de la imagen.

La televisión es un integrante más de la familia. La adoramos. No podemos vivir sin ella. La «cajita» plástica es nuestra gran ilusión, la mentira más verdadera. ¡Pensar que en sí misma, es simplemente la conjunción de tres colores y algunas cosillas más!

El show de la información

Es notorio que las noticias deben maquillarse completamente y asumir un formato dinámico y entretenido para el gran consumo masivo. Las noticias, por lo tanto, quedan en una confusa línea entre información y show.

Es así como Leonardo Di Caprio se dedica a entrevistar a Bill Clinton para la cadena estadounidense ABC, y por otro lado la tragedia del niño cubano Elián González, se transforma en una especie de telenovela informativa, donde los medios de comunicación se olvidan por completo de la ética periodística y manipulan la información a su antojo.

Sin importarles, crean una batalla campal entre los cubanos radicados en Miami y el gobierno de los Estados Unidos; primero por haber declarado su responsabilidad legal de regresar al niño a Cuba, y luego por el operativo de «rescate» que realizaran irrumpiendo con armas en la casa donde el niño estaba alojado. La noticia es eso: puro entretenimiento.

Me hace recordar a un gag del programa humorístico Decalegrón (Uruguay, canal 10), donde se caricaturizaba la redacción de un periódico y siempre finalizaba con un personaje diciendo «Pero eso no es verdad», a lo que otro respondía «¡¡¡Pero como vende!!!».

Ananova: la novia de Max Headroom

Ananova es la primera presentadora de noticias animada por computadora, e hizo su primer debut en Internet. El primer boletín informativo que leyó para el ciberespacio fue para dar una mala noticia: un accidente aéreo que causó 131 muertos en Filipinas.

Los diseñadores del sitio Web utilizaron un nuevo lenguaje de programación. Miles y miles de líneas de código de computación, más un impresionante desarrollo de animación visual gracias al que Ananova logra acompañar la lectura de las últimas noticias con movimientos, gestos o risas. La presentadora virtual tiene la capacidad de distinguir una información trágica de otra alegre y reaccionar de acuerdo al tono de la noticia.

Al mismo tiempo, un sistema que traduce el texto en voz se encarga de digitalizar lo que le dirá la conductora y de coordinar el movimiento de los labios para que sean acordes. No pasará mucho tiempo, dicen sus responsables, hasta que Ananova trascienda las fronteras idiomáticas y esté disponible para los usuarios de otras culturas, con información local.

Es tanta la confianza que tienen en el invento, que creen que revolucionará las comunicaciones. Según Vivienne Adshead, directora comercial de la empresa Ananova Ltd., este recurso informático «cambiará totalmente la manera de comunicarnos».

La idea de los creadores fue desarrollar un vínculo como el que existe entre los presentadores de noticias de la televisión y los telespectadores. Además de verla en las computadoras de escritorio, los que sean usuarios de telefonía celular, una computadora de mano (palmtop) o un notebook, también podrán ver a la primera presentadora de noticias virtual.

Ananova no es, sin embargo, la primera heroína virtual en llamar la atención del mundo informático. Desde hace varios años, la voluptuosa Lara Croft, el personaje de la saga de juegos Tomb Raider, se convirtió en la primera sex symbol virtual.

Es notorio que el mundo se esta yendo al infierno informático… ¿O a caso a alguien le quedan dudas?

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Si no conoces quién era Max Headroom, visita http://www.maxheadroom.com/.

¡Sonríe, te estamos filmando!

Dos de los grandes temas de los tiempos que corren son la Tecnología y la Vida Privada, ya que entre tanta cámara, grabador y micrófonos ocultos ya nadie puede estar seguro que esa conversación íntima que cualquiera pueda tener, no esté siendo escuchada o grabada, y no sólo de vecinos curiosos y ociosos estoy hablando.

Este problema es aún más grave en las grandes urbes. Aclaro que en Montevideo, más precisamente en la Plaza Independencia, ya están instaladas cámaras que filman las 24 horas del día, y próximamente otros sitios comerciales comenzarán la vigilancia mediática.

En Nueva York, por ejemplo, esa sensación de anonimato y de perderse entre la gente está desapareciendo ante la mirada curiosa, incisiva e ineludible de miles de ojos inhumanos que espían constantemente las calles, los edificios, los bares, las plazas y prácticamente todo espacio donde pueda caber un cuerpo humano, y que durante los últimos meses se han multiplicado de manera asombrosa. Nadie sabe cuántas cámaras son, ni a quién pertenecen, ni quién está del otro lado de los monitores, ni por cuánto tiempo se conservan las cintas registradas.

Recientemente la New York Civil Liberties Union detectó en un radio de 8 cuadras 300 cámaras visibles, mientras que en todo Manhattan se contaron 2380. Además, se estima que por cada cámara visible puede haber otra oculta.

No obstante, algunos artistas han tratado de crear estrategias de defensa en contra de nuestros diversos vigilantes. La artista británica Heath Bunting creó Fixed Viewpoint, un interesante ejercicio de contra-vigilancia en forma de una campaña de sabotaje de los sistemas de circuito cerrado: se trata de confundir a los operadores a través de una variedad de métodos e ilusiones ópticas, que esencialmente consisten en explotar el hecho que la imagen que ofrecen estos aparatos es bidimensional y que incluso las cámaras sofisticadas (que pueden girar y cuentan con poderosos zooms) tan sólo tienen un punto de vista fijo.

Bunting propone usar recursos de baja tecnología como imágenes puestas sobre el pavimento o distribuir numerosas fotos de uno mismo en diversos puntos de la ciudad para crear la ilusión de omnipresencia, así como presentar a las cámaras toda clase de fenómenos imposibles valiéndose de reflejos, sombras, juegos de proporciones y efectos visuales.

Otra iniciativa interesante es la del grupo Surveillance Camera Players, el cual monta obras de teatro abreviadas (como «Ubu Rey» y «Esperando a Godot») frente a cámaras de vigilancia con el fin de educar y sensibilizar a los vigilantes.

Yo no sé ustedes, pero a mí no me gusta que me anden filmando sin permiso. Lentamente, la ficción se vuelve realidad, y la obra del escritor George Orwell (1984) comienza a tomar una dimensión más espeluznante de lo que se pensaba.

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Este artículo fue traducido al Inglés en Julio de 2000 por The Surveillance Camera Players.

¿Apocalípticos o Integrados?

En materia de comunicación, existían hasta ahora tres sistemas de signos: el texto escrito, que fundó la imprenta, la edición, el libro, el periódico, la maquina de escribir, el de la palabra; que originó el lenguaje, la radio, el teléfono, el disco; y la imagen, que produjo la pintura, el grabado, el dibujo animado, el cine, la televisión.

La articulación del teléfono, el televisor y la computadora creó una nueva tecnología de comunicación interactiva. Esta hace converger los diferentes sistemas de signos en un sistema único: Texto, sonido e imagen, que constituyen los multimedios (o multimedia): CD-ROM, juegos de video, DVD, Internet.

Baudrillard define este nuevo escenario como «el éxtasis de la comunicación». El fin del espacio público y privado, ya que todo se hace inmediatamente transparente y visible, cuando todo queda sometido a una «cruda luz» de la información y la comunicación. En palabras de Baudillard «ya no estamos en el drama de la alienación, sino en el éxtasis de la comunicación. Y este éxtasis es obsceno. Ya que acaba con toda mirada, con toda imagen, con toda representación». Se podría agregar a estas palabras, el fin de toda ilusión.

¿Tiempos apocalípticos o integrados?, diría Umberto Eco.
Usted decidirá: tiene la palabra, el texto y la imagen.

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* Baudillard (1988). El otro por sí mismo. Barcelona: Anagrama.
* Eco, Umberto (1968). Apocalípticos e Integrados. Barcelona: Lumen.