Expresividad fantástica en un mundo hiperreal (“Cuentos Cansados”, Levrero)

El contenido de los “Cuentos Cansados” es la mejor forma en que se podría haber materializado el tí­tulo. Resulta novedoso el hacer que una serie de cuentos transmita deliberadamente el cansancio tanto físico como mental de su autor, hecho que vemos en sus permanentes muestras de agotamiento (bostezos, ronquidos, silencios, palabras “estiradas”) y en la inteligente pereza intelectual con que elabora los argumentos de sus cuentos.

Bien se ha dicho que lo más difícil es hacer que las cosas parezcan sencillas y naturales; que las mejores creaciones son las que nos hacen pensar cómo nadie había pensado en ellas hasta ese momento. Este caso, con estos cuentos y este autor tan particular, se me antoja como un caso paradigmático. ¿Quién no se ha sentido sumamente cansado alguna vez y ha soñado con acurrucarse en el mismo lugar donde se halla en ese momento? ¿Quién no ha pensado en qué bueno que sería que arrastrarse en un continuo y perezoso movimiento hasta su acogedora cama? Todos lo hicimos, pero Levrero tuvo la agudeza mental para plasmarlo del mejor modo, en cuentos fantásticos que sentimos casi propios.

En cuanto al par emisor-receptor, vemos que se da un doble juego. Por una parte tenemos al autor, Mario Levrero, que plasma los cuentos y su entorno para nosotros, los lectores. Él emite y nosotros recibimos. Hasta allí la ecuación es sencilla. Por otra parte, para condimentar la propuesta, tenemos el hecho de que los cuentos no son propiamente para nosotros, sino que los lectores somos meros testigos. Somos meros testigos ya que, según se relata, están dirigidos a Nicolás, evidenciándose un segundo par emisor-receptor. Y aquí es donde se presenta una relación personalísima entre el cansado pero tolerante autor, identificado como Yo, y un Nicolás que podemos imaginar como muy joven por la mezcla de una marcada avidez por escuchar más y más de los cuentos muy, muy, muy, pero muy… cansados del autor, y un marcado desinterés (¿egoísmo?) por otorgarle ese descanso que éste parece necesitar tanto.

Quizá es este juego de múltiples aproximaciones lo que valoriza estos cuentos en mayor medida: se da un doble juego de relaciones, entre Yo (Levero) y Nicolás, y entre Yo y sus lectores; se plantea un autor en extremo agotado pero con la paciencia que sólo se puede tener a un hijo o a un nieto, y un Nicolás prepotente pero irremediablemente atraído al autor; y se refuerzan como nunca las sensaciones de quien escribe, directamente al hablar de su cansancio e indirectamente al transcribir en detalle sus reacciones físicas, la dificultad con que habla y la temática misma de los cuentos.

A lo largo de 3 días, con 2 cuentos por día, Levrero nos pasea por la creatividad que impone el cansancio y por lo ridículo de situaciones en las que terminamos siendo meros objetos en la vida de terceros. Veremos un hombre que duerme dentro de su paraguas; otro que se estira y se estira hasta que cada una de las partes de su cuerpo llegan a su cama (empezando por la nariz, claro); otro más que, cegado por el cansancio, entra en un zoológico en vez de en su casa y pasa a ser motivo de juego para los animales; uno que se duerme en un patín y va a parar al fondo del mar; uno que es robado (y devuelto) junto con todo lo que tiene en su casa; y el último, que duerme en infinidad de buses de camino a su casa, sin nunca llegar a ella.

En resumen, si bien es una obra que puede no ser bien recibida por todos los públicos por su carácter fantástico y casi teatral, es en sí fresca y expresiva, combinando complejidad con la claridad de los cuentos bien hechos.

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Por más información: Taller Literario, La idea fija, Enciclopedia Axxon.

Autor: Alfonso

Trabajando y divirtiéndome en la red desde el '96, el El Clima es una de mis contribuciones a la falta de cordura del mundo moderno. Es una forma de dar ayuda a quienes no saben que la necesitan (además de ser algo así como terapia para mi mismo).

Un comentario en “Expresividad fantástica en un mundo hiperreal (“Cuentos Cansados”, Levrero)”

  1. bueno la verdad decepción. en todo google no pude encontrar ningún cuento de Levrero patético!!! la verdad patético gracias igual :/ ja

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