Un espacio para la informática estatal

Durante días miércoles, jueves y viernes pasados, tuvo lugar la decimosexta edición de las Jornadas Informáticas de la Administración Pública y Privada (JIAP), en la Intendencia Municipal de Montevideo, Uruguay. Su tema principal, como otros años, fue el del Gobierno Electrónico.

Las charlas tuvieron, en su mayoría, una orientación práctica, vendiendo indirectamente soluciones (como se le llama ahora al ya demodé software) aplicadas con éxito en instituciones gubernamentales y gobiernos departamentales en Uruguay y América Latina. Con 8 horas de conferencias cada día, entiendo que la teoría aburre si no es acompañada de muestras prácticas, pero la verdad es que me hubiera gustado que se dieran con algo más de claridad conceptos como BPM (business process management = gestión de procesos de negocios) y SOA (service-oriented architecture = arquitectura orientada a servicios), cuyas siglas que se repitieron infinidad de veces.

En particular, fue muy disfrutable la convicción con que algunos de los oradores dictaron sus conferencias. Se puede estar o no de acuerdo con que deba haber una computadora por cada niño (unos 500 mil) en las escuelas estatales de Uruguay, mas si de algo no cupo duda, fue de que Sylvia González, la presentadora del plan CEIBAL, evidenciaba sinceridad y esperanza genuinas en el proyecto. Por su parte, Enrique Chaparro, en su conferencia sobre el Voto Electrónico, además de estar rodeado de la mística de todo inteligentísimo rebelde informático fanático del software libre, hizo una exposición entretenida y aguda que dejó a buena parte de su público poco menos que extasiada por la experiencia.

Si bien estas reuniones tienen varios perfiles, casi siempre rodeados de cierto halo comercial, el hecho comunicativo que representan me parece el principal responsable de su larga vida. Los informáticos del estado y sus iniciativas, tantas veces dejados de lado por dirigentes con agendas políticas o particulares que nada tiene que ver con el bien común, han consolidado un espacio donde su función se revaloriza públicamente, y donde abandonan su aislamiento pasando a sentirse reconocidos y parte de un todo mayor, nutriéndose y compartiendo sus casos de éxito y lecciones aprendidas. Los países del Tercer Mundo donde no se realicen reuniones como estas, bien podrían tomar a las JIAP y a la ASIAP como un buen ejemplo a seguir.

Autor: Alfonso

Trabajando y divirtiéndome en la red desde el '96, el El Clima es una de mis contribuciones a la falta de cordura del mundo moderno. Es una forma de dar ayuda a quienes no saben que la necesitan (además de ser algo así como terapia para mi mismo).

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